La bancada de Morena en la Cámara de Diputados reconoció que la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum no podrá avanzar sin el respaldo de sus aliados legislativos, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
El coordinador de los diputados morenistas, Ricardo Monreal, admitió que sin el aval de al menos uno de estos partidos, la propuesta de reforma constitucional carecería de viabilidad. Por ello, subrayó que el primer paso será alcanzar acuerdos con ambas fuerzas políticas, incluso antes de presentar públicamente la iniciativa.
Monreal explicó que el proyecto deberá ser conocido inicialmente por el PT y el PVEM, a fin de que puedan hacer aportaciones que se incorporen a la propuesta final. Asimismo, adelantó que este martes será un día clave, ya que él y el coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto López, sostendrán una reunión privada en Palacio Nacional con la presidenta, donde se revisarán las conclusiones de la comisión encargada del tema y se definirán los tiempos legislativos.
Desde el PVEM, su coordinador parlamentario, Carlos Puente, señaló que su bancada esperará a conocer la versión definitiva de la reforma, aunque anticipó disposición para respaldar una reducción al financiamiento de los partidos, siempre que el recorte sea equitativo para todas las fuerzas políticas.
Puente advirtió que aplicar un porcentaje uniforme de reducción afecta de manera desigual a los partidos pequeños y también impacta otros rubros como los tiempos en radio y televisión, lo que podría generar una competencia inequitativa.
En tanto, voces del PT expresaron reservas sobre algunos de los posibles cambios, como la eliminación de legisladores plurinominales o recortes severos al financiamiento público. Consideraron que la representación proporcional es necesaria para dar voz a minorías y que, más que reducir recursos, se debe fortalecer la fiscalización y revisar los mecanismos de selección de candidatos.



