Autoridades de Estados Unidos reactivaron la instalación de un sistema de boyas de seguridad en el Río Bravo, como parte del reforzamiento de la seguridad fronteriza. El proyecto inició en el condado de Cameron, Texas, en el tramo que colinda entre Brownsville y Matamoros, una de las zonas con mayor flujo migratorio.
El anuncio se dio tras la visita de la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien supervisó el área junto con elementos de la Patrulla Fronteriza. El sistema consiste en una barrera flotante continua que busca dificultar el cruce irregular de personas y el tráfico ilegal.
La colocación de estas boyas forma parte del plan impulsado por la administración del presidente Donald Trump, que contempla más de 800 kilómetros de barreras flotantes a lo largo del Río Bravo, con el objetivo de frenar la migración irregular y el tráfico de personas y drogas.



