La rapera Nicki Minaj causó revuelo este miércoles al mostrar públicamente su apoyo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un evento donde se presentó un nuevo programa federal destinado a fomentar el ahorro e inversión desde la infancia.
Durante la Trump Accounts Summit en la capital estadounidense, Minaj se declaró “fan número uno” de Trump, defendiendo al mandatario ante las críticas públicas y asegurando que los ataques no la disuaden de respaldar sus políticas.
📈 Apoyo a un programa para el futuro de los niños
El foco del evento fue el lanzamiento de un programa de cuentas de ahorro e inversión para niños, llamado coloquialmente Trump Accounts, con el objetivo de que los menores nacidos entre 2025 y 2028 puedan contar desde su nacimiento con recursos que impulsen su educación financiera y su futuro económico.
Según la propuesta presentada por la administración, cada niño elegible recibirá 1 000 dólares depositados por el Departamento del Tesoro en un fondo de inversión con ventajas fiscales. Se espera que estas cuentas crezcan con aportaciones adicionales de los padres o incluso de empleadores con el paso de los años.
💰 Contribución de Minaj y reacción pública
Minaj no solo expresó su respaldo ideológico, sino que también anunció una contribución personal estimada entre 150 000 y 300 000 dólares para apoyar la apertura de estas cuentas a favor de los hijos de sus seguidores, conocidos como Barbz.
La posición política de la artista ha generado una mezcla de reacciones en redes sociales y entre fanáticos, ya que no es habitual ver una figura del entretenimiento musical tomando una postura tan explícita a favor de un presidente polarizante como Trump.
🧠 Un debate más amplio
Este acontecimiento se inserta en un contexto más amplio de discusión sobre el papel de los artistas en política y sobre las políticas públicas dirigidas a la economía familiar y la educación financiera desde etapas tempranas. La participación de Minaj ha puesto estos temas en el centro de atención mediática internacional, al tiempo que refuerza la visibilidad del proyecto ante distintos sectores de la sociedad estadounidense.



