El Departamento de Estado de los Estados Unidos y la contraparte estadounidense de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) han comenzado a presionar al gobierno mexicano para que entregue el agua que le corresponde aportar al Río Bravo, como parte del Tratado de Aguas Nacionales.
Así lo informó la titular de la CILA Sección Estados Unidos, Maria-Elena Giner, en respuesta a una carta que le envió el comisionado de Calidad Ambiental de Texas, Bobby Janecka.
“Continuaremos presionando sobre este asunto hasta que veamos resultados tangibles. El Departamento de Estado también se reúne regularmente con los miembros del Congreso para que puedan transmitir eficazmente sus preocupaciones sobre el Río Grande al gobierno mexicano”, escribió a inicios de mayo la titular de la CILA.
En una carta fechada el 26 de abril, el comisionado de Calidad Ambiental de Texas, Bobby Janecka, reclamó a su representante en la CILA que el gobierno de México no ha liberado el agua que le corresponde aportar al Río Bravo durante el actual ciclo de cinco años.
Janecka alertó que el almacenamiento de agua en el sistema de embalses Amistad/Falcon de esa entidad se encuentra en mínimos históricos de la temporada de primavera y calificó como una práctica “insostenible” que México siga confiando en las aguas silvestres y las lluvias impredecibles para cumplir con sus responsabilidades establecidas en el Tratado de Aguas, que obliga a ambos países a aportar agua a las reservas del río Bravo.
Por ello, el funcionario texano insistió en que México debe liberar agua de sus embalses para cumplir con sus compromisos.
“Los texanos necesitan agua ahora”, urgió en la misiva el funcionario de Texas.
El comisionado de Calidad Ambiental reclamó también que, durante el tercer año del ciclo actual del Tratado, el gobierno mexicano entregó el 99.8 por ciento de la asignación máxima a los agricultores chihuahuenses en el bajo Río Conchos, mientras que su responsabilidad con Texas fue ignorada.
Fuente MIlenio


