PUERTO RICO.- El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló firmó un convenio con el fin de prohibir las supuestas terapias que buscan obligar a las personas a cambiar su orientación sexual.
Esta decisión fue tomada después de que la Cámara de Representantes del estado se rehusó a votar un proyecto de ley que habría prohibido esas terapias, una práctica que afirma que puede cambiar la orientación sexual o la identidad de género de las personas.
Rosselló dijo que “creo firmemente que la idea de que hay personas en nuestra sociedad que necesitan tratamiento debido a su identidad de género o la persona que aman no sólo es absurda, sino que también es nociva para muchos niños y adultos jóvenes que merecen ser tratados con dignidad y respeto”.
Los miembros de la Cámara de Representantes también sintieron que la definición de la terapia de conversión era “demasiado amplia” y potencialmente podría incluir otros tipos de rehabilitación, como la de adicción a las drogas.
El activista Alejandro Santos Calderón acusó que lo obligaron a someterse a una terapia de conversión en Puerto Rico, y por ello denunció que realizaron discriminación contra su persona.
“La comunidad LGBT está cansada y se siente ignorada e invalidada”, señaló el activista.


