Luego de haber sido clausurada por fallas en su equipo, las cuales generaron una alerta entre autoridades y habitantes de la zona, la empresa anteriormente conocida como Química Flour volvió a entrar en operaciones, tras realizar ajustes técnicos para corregir las irregularidades detectadas.
De acuerdo con Alberto Simone, secretario de Medio Ambiente, si bien la empresa atendió las observaciones realizadas durante la inspección, el riesgo no ha sido eliminado por completo, por lo que se mantendrá una vigilancia permanente.
“El problema técnico fue corregido y permitió la reapertura; sin embargo, el riesgo sigue siendo latente, por lo que se estará monitoreando de manera constante”, explicó el funcionario.
La clausura se realizó luego de que se detectaran fallas en el equipo, situación que encendió alertas por un posible impacto ambiental y riesgos a la salud de la población cercana. Tras las correcciones, las autoridades autorizaron la reanudación de actividades bajo condiciones específicas de supervisión.
Vecinos del sector han manifestado su preocupación ante el reinicio de operaciones, al considerar que cualquier nueva falla podría representar un peligro para su seguridad y el entorno, por lo que solicitan transparencia y monitoreo continuo.
La Secretaría de Medio Ambiente informó que se mantendrán inspecciones periódicas, y advirtió que, en caso de reincidencia o incumplimiento, se aplicarán nuevamente sanciones conforme a la ley.
Las autoridades exhortaron a la ciudadanía a reportar cualquier anomalía, al tiempo que reiteraron su compromiso de priorizar la protección ambiental y la seguridad de la población.



