Cuando la Legislatura Local de Nuevo León se disponía a reanudar la sesión para subir al pleno el dictamen donde se contempla la elección de un gobernador interino, un grupo de personas entraron violentamente al salón de sesiones para impedir los trabajos legislativos.
Previamente, el Secretario General de Gobierno había anunciado que contaba con una suspensión provisional de un juez de distrito en el ramo laboral de la ciudad de México, que exigió al Congreso elegir a un gobernador de MC, y que sea designado por unanimidad de todos los integrantes de la Legislatura.
Los inconformes ingresaron al recinto legislativo al grito de “¡Vendidos, vendidos!”. De acuerdo con reportes también habrían lanzado bombas de humo o gas lacrimógeno.



