El ex Canciller Marcelo Ebrard afirmó que la relación con la DEA ha sido un dolor de cabeza para México y acusó que las filtraciones en contra del Presidente Andrés Manuel López Obrador es una venganza por las obligaciones que el País le impuso en el marco de su operación en México.
En entrevista tras registrarse como candidato al Senado de Morena, dijo que su posición en el lugar siete de la lista de aspirantes plurinominales es producto de un acuerdo con la abanderada presidencial, Claudia Sheinbaum, además de que es su número de la suerte.
Ebrard concluyó su registro justo cuando arribaba Adán Augusto López, quien es el primer lugar en la lista. Ambos evitaron encontrarse e incluso el ex Secretario de Gobernación buscó un acceso que no implicara encontrarse con el ex Canciller, quien llegó acompañado por su esposa.
“No lo he visto, pero es un buen amigo, es un buen compañero y, además, lo felicito”, dijo Ebrard al ser cuestionado sobre la escena.
El ex Canciller defendió a López Obrador ante los señalamientos en contra de él y del cercanos por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Demandó que las acusaciones sean demostradas con pruebas y no mediante dichos de informantes.
“Que lo demuestren, no con un informante, digo, por favor, más cuando estás hablando del Presidente de México. Yo creo que ahí sí, la exigencia debe ser: tienen elementos de prueba, tendría que haber un proceso en curso, no lo hay, ya lo dijo el Gobierno de los Estados Unidos”, indicó.


