La violencia no da tregua en el estado de Puebla. En los últimos días se han registrado varios hechos sangrientos que han generado preocupación entre la población y llamados urgentes de justicia y mayor seguridad por parte de ciudadanos y organizaciones civiles.
El pasado 14 de febrero, la tranquilidad en la capital poblana se rompió con un ataque armado afuera del bar “Sala de Despecho”, en la zona de Angelópolis, que dejó tres jóvenes sin vida y varias personas lesionadas. Las víctimas mortales fueron identificadas como Gisele Ortiz Carreto, Joaquín Wirth García y Emmanuel Esteban Campaña Sánchez. Cinco personas más resultaron heridas y fueron atendidas por las autoridades de salud.
Las investigaciones oficiales apuntan a que el grupo criminal conocido como “La Barredora” estaría implicado en la agresión, aunque se siguen investigando los móviles y si hubo planeación previa del ataque. Hasta el momento, cuatro presuntos involucrados han sido detenidos, incluidos un menor de edad y otros sujetos señalados por su participación en los hechos.
La indignación por este multihomicidio ha llevado a familiares y amigos de las víctimas a organizar movilizaciones pacíficas, como la “Gran Cadena por la Paz”, donde cientos de ciudadanos vestidos de blanco exigieron justicia y que los crímenes no queden impunes, además de rechazar la criminalización de las víctimas.
Pero la violencia no se ha limitado a este hecho. Durante la misma semana, se registraron otros homicidios violentos en diferentes puntos de la entidad: desde el asesinato de un joven mientras pintaba la fachada de una capilla hasta una mujer y una adolescente que perdieron la vida durante intentos de asalto en distintas zonas rurales y urbanas de Puebla.
Además, el hallazgo de los cuerpos sin vida de una pareja, reportados como desaparecidos días antes, en el municipio de Chignahuapan, ha añadido alarma a la ciudadanía ante el incremento de crímenes que parecen encontrarse sin una respuesta inmediata de las autoridades.
Las autoridades estatales han prometido investigaciones exhaustivas para esclarecer estos hechos y llevar a los responsables ante la justicia, pero la sociedad poblana exige acciones efectivas que frenen la espiral de violencia que ha marcado esta semana.



