La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió a las alegaciones de presunta corrupción que han circulado en el contexto del certamen Miss Universo, sugiriendo un favoritismo hacia la concursante de su país.
Ante la controversia, la mandataria fue concisa y enfática al declarar: “Evidentemente no es falso”. Con esta declaración, la Presidenta Sheinbaum rechazó categóricamente la validez de los señalamientos que ponen en duda la legitimidad del triunfo mexicano en la competencia global.
La Presidenta Sheinbaum reorientó el enfoque hacia los méritos de la concursante, subrayando la trayectoria y la calidad de la ganadora, en lugar de profundizar en las polémicas que han envuelto a esta edición del certamen de belleza. Su postura reafirma el respaldo institucional al resultado obtenido.



