La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió a las declaraciones realizadas por la Administración para el Control de Drogas (DEA), luego de que la agencia estadounidense asegurara que existe una presunta relación entre funcionarios del gobierno mexicano y organizaciones criminales.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria rechazó de manera categórica las acusaciones y sostuvo que la DEA debería concentrar sus esfuerzos en combatir los problemas relacionados con el tráfico y consumo de drogas dentro de Estados Unidos.
“La DEA tiene mucho trabajo en Estados Unidos. Debería dedicarse a ello”, expresó Sheinbaum al ser cuestionada sobre el informe emitido por la agencia antidrogas.
Rechaza acusaciones de la DEA
Las declaraciones de la presidenta se producen un día después de que el administrador interino de la DEA, Terry Cole, afirmara que existe una “conexión mortal” entre los cárteles mexicanos y algunos funcionarios públicos, señalando que ambas estructuras operan en beneficio mutuo.
Sheinbaum calificó esos señalamientos como infundados y aseguró que no existe evidencia que respalde esa afirmación.
Además, reiteró que el Gobierno de México mantiene una estrategia de seguridad basada en la inteligencia, la coordinación institucional y el combate a las estructuras criminales sin establecer acuerdos con grupos delictivos.
Destaca resultados en seguridad
La presidenta aseguró que los resultados obtenidos por su administración contradicen la versión presentada por la DEA.
Indicó que durante los últimos meses las autoridades mexicanas han realizado importantes aseguramientos de drogas, armas y laboratorios clandestinos, además de detenciones de objetivos prioritarios relacionados con diversos grupos criminales.
También recordó que México mantiene mecanismos de cooperación con Estados Unidos, aunque dejó claro que dicha colaboración debe desarrollarse bajo principios de respeto mutuo y sin intervenciones que vulneren la soberanía nacional.
Sheinbaum sostuvo que uno de los principales retos para las autoridades estadounidenses sigue siendo el elevado consumo de drogas y el tráfico interno de estupefacientes.
En ese sentido, afirmó que la responsabilidad del problema no recae únicamente en los países productores o de tránsito, sino también en la demanda existente dentro del territorio estadounidense.
“La cooperación debe ser entre iguales”, reiteró la mandataria al insistir en que ambos países deben asumir las responsabilidades que les corresponden en el combate al narcotráfico.



