En un movimiento clave para la diplomacia bilateral, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sostuvo este lunes 12 de enero de 2026 una llamada de aproximadamente 15 minutos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La conversación buscó desactivar la tensión generada por las recientes amenazas de Trump sobre realizar “ataques terrestres” contra cárteles en suelo mexicano.
Los puntos clave de la llamada presidencial
Desde Palacio Nacional, acompañada por su gabinete de seguridad y exteriores, Sheinbaum calificó el intercambio como una “muy buena conversación” centrada en cuatro pilares:
-
Seguridad y Soberanía: Sheinbaum fue enfática en que cualquier colaboración debe respetar la integridad territorial de México. Según reportes posteriores, la mandataria rechazó directamente la oferta de Trump de enviar tropas, señalando que “no es necesario” bajo el esquema actual de inteligencia.
-
Narcotráfico: Discutieron estrategias para disminuir el flujo de drogas, específicamente fentanilo, hacia el norte.
-
Economía: Abordaron temas de comercio e inversiones, buscando dar certidumbre tras las tensiones arancelarias del año pasado.
-
Respeto Mutuo: La presidenta subrayó en sus redes sociales que “la colaboración y la cooperación en un marco de respeto mutuo siempre dan resultados”.
El preámbulo: De la Fuente vs. Marco Rubio
La llamada presidencial fue precedida por un contacto “tenso pero necesario” el domingo entre el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado, Marco Rubio:
-
Exigencia de EE. UU.: Rubio demandó “acciones concretas” y “resultados tangibles” para desmantelar lo que Washington ya clasifica como “redes narcoterroristas”.
-
Postura de México: De la Fuente insistió en que el Programa de Cooperación Fronteriza debe operar bajo una “colaboración sin subordinación”.
Repercusiones en México
Para atender esta comunicación de alto nivel, la presidenta retrasó el inicio de su conferencia “mañanera” hasta las 9:00 a.m. Durante la sesión, reiteró que la captura de Nicolás Maduro en Venezuela no debe ser un referente para la relación con México, ya que son contextos soberanos distintos.
Lo que sigue en la agenda bilateral
Tras este primer contacto directo de 2026, se espera que:
-
Se agende una reunión presencial entre los equipos de seguridad (liderados por García Harfuch) y las agencias de EE. UU. para presentar los resultados de los decomisos de 2025.
-
Se formalice el nuevo esquema de vigilancia fronteriza que evite acciones unilaterales.
Esta llamada parece haber puesto una “pausa” diplomática a la retórica de intervención militar.



