El gigantesco cohete Starship de SpaceX podría volver a surcar los cielos por cuarta vez el próximo 5 de junio. El motivo para ello es evaluar el escudo térmico reutilizable que se tiene intención de utilizar y que debe ser el responsable de que sea seguro su reingreso a la atmósfera de manera segura.
Los azulejos de SpaceX se ponen a prueba
Esto significa que el novedoso escudo térmico de la segunda etapa, compuesto por alrededor de 18.000 azulejos hexagonales de cerámica, será sometido a prueba definitivamente. Estos elementos están diseñados para proteger al Starship de las temperaturas extremas que se experimentan al reingresar a la atmósfera terrestre. Uno de los mayores problemas, según Musk, es la vulnerabilidad del sistema en general: “no somos resilientes ante la pérdida de un solo azulejo en la mayoría de los lugares”, afirmó. Esto significa que un solo azulejo dañado o defectuoso podría conducir a una catástrofe.
Como señaló Musk en su publicación, sobrevivir al reingreso es solo una parte del rompecabezas. La empresa también deberá establecer una “nueva cadena de suministro” para los azulejos de alto rendimiento del escudo térmico y fabricarlos en grandes volúmenes.
Lo cierto es que hablamos de un problema complejo, pero resolverlo acercaría al santo grial de los vehículos de lanzamiento: la reutilización completa. SpaceX ha hecho grandes avances en reutilización con su cohete Falcon 9, que ha volado 56 veces solo este año. Al reutilizar ambas etapas del cohete, la compañía espera reducir los costes de forma significativa, algo esencial para el futuro de la exploración espacial.
El objetivo del lanzamiento
Si todo sale según lo planeado, la compañía demostrará la capacidad de devolver el Starship a la Tierra mediante un reingreso controlado y un suave amerizaje en el océano Índico. SpaceX también tiene como objetivo devolver el propulsor, llamado Super Heavy, de la misma forma. De esta manera, se acercarán un paso más a poner en línea el sistema de lanzamiento más grande y poderoso jamás construido, listo para transportar carga y eventualmente tripulación a la órbita terrestre y más allá.
Hay que recordar que el próximo lanzamiento de Starship será el cuarto de una serie de pruebas de vuelo orbital que comenzaron el pasado abril. Antes de que todo pueda llevarse a cabo, SpaceX debe recibir una licencia de lanzamiento comercial de la Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA, por sus siglas en inglés), la agencia responsable de regular las operaciones de lanzamiento comercial.
Fuente Cinco días



