En el mes de julio Tamaulipas fue nota nacional por una serie de acontecimientos que conmocionaron a la sociedad a nivel nacional, como el caso Dafne, el incendio en PepsiCo, el asesinato de “las cuatas” en El Control y la mini refinería ilegal en Reynosa.
Primero, la noche del 16 de julio estalló la indignación social luego de que Alejandra Quintos denunció en sus redes sociales la muerte de su hija Dafne Zapata Quintos, mientras se encontraba en un campamento de verano en la academia militarizada Doenitz, en Ciudad Madero.
La Fiscalía General de Justicia (FGJ) de Tamaulipas concluyó que la adolescente de 13 años de edad murió asfixiada por sumersión, y tres personas han sido detenidas y vinculadas a proceso por el feminicidio: el director de la institución, una cuidadora y una alumna de 18 años de edad.
El 23 de julio, el Gabinete de Seguridad del gobierno federal difundió un comunicado en el que reveló el aseguramiento de una mini refinería clandestina en Reynosa, ubicada a kilómetro y medio de un cuartel de la Guardia Nacional, pero a pesar de que se aseguraron 3 millones de litros de hidrocarburo y varios vehículos, no hubo ninguna detención.
Desde entonces, han surgido muchas interrogantes sobre la operación de este inmueble, sobre el cual se pronunció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para justificar que no se trataba de una refinería, sino de un centro de procesamiento de combustible ilícito y que justo fue descubierto por la Guardia Nacional.
La madrugada del domingo 26 de julio murieron en el hospital de Valle Hermoso las hermanas mellizas Denisse y Dinorah García, luego de ser atacadas con un arma blanca durante una riña con cuatro personas, dos hombres y dos mujeres, tres de ellos de nacionalidad estadounidense, con quienes tenían problemas y discutieron en el poblado El Control, en Matamoros.
Una semana después del crimen, la FGJ no ha detenido a los presuntos responsables, así que familiares y amigos salieron a las calles y bloquearon el puente internacional “Los Indios” la tarde del viernes, en exigencia de justicia para “las cuatas”.
Finalmente, la madrugada del lunes 27 de julio, un voraz incendio en las instalaciones de PepsiCo en Matamoros acabó con 47 vehículos repartidores y dañó parcialmente otros diez, pero casi una semana después del siniestro, la FGJ ni Protección Civil municipal han informado la causa del fuego.
En medios nacionales se advirtió que el hecho pudo tratarse de una represalia del crimen organizado por no ceder al “cobro de piso”, sin embargo, en un comunicado la empresa negó haber recibido amenazas, mientras que el fiscal General del estado, Jorge Eduardo Govea Orozco ha sostenido que el incendio no fue provocado, pero sin aclarar qué lo originó.



