Agencias

AUSTIN, Texas.- El gobernador y el secretario de Justicia de Texas se preparan para aplicar la prohibición a la mayoría de las interrupciones al embarazo en el estado durante el brote del coronavirus, declarando que no son procedimientos esenciales.

El secretario de Justicia estatal Ken Paxton dijo que la orden emitida el fin de semana por el gobernador Greg Abbott prohibía “cualquier tipo de aborto que no es médicamente necesario para preservar la vida o salud de la madre”.

El incumplimiento de la orden puede conllevar multas de hasta 1.000 dólares o 180 días en prisión, puntualizó Paxton.

“Nadie está exento de la orden ejecutiva del gobernador sobre cirugías y procedimientos médicos innecesarios, incluidos los que proporcionan servicios de aborto”, comentó Paxton. “Aquellos que violen la orden del gobernador se enfrentarán con todo el peso de la ley”.

El tema también surgió en Ohio, donde las clínicas de aborto recibieron cartas el viernes del secretario de Justicia estatal Dave Yost en las que les ordenó cesar todos los abortos quirúrgicos “no esenciales”. Yost escribió que los procedimientos quebrantan la orden emitida el 17 de marzo por el director de salud estatal.

Sin embargo, representantes de las clínicas de Ohio dijeron que cumplían con la orden y planeaban seguir realizando los procedimientos.

Mientras Ohio y Texas tomaban esas medidas, una coalición de grupos antiaborto exhortó a sus aliados a lo largo y ancho de la nación para que soliciten a sus gobernadores prohibir la mayoría de las interrupciones de embarazo con el argumento de que no son esenciales.

“Si el aborto es una ‘elección’ entonces el aborto es un procedimiento opcional”, dijo Mark Harrington, presidente del grupo antiaborto Created Equal.