El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la guerra contra Irán no se prolongará por mucho tiempo, al señalar que su gobierno no tiene previsto mantener operaciones militares de manera indefinida.
En entrevista con The New York Times, el mandatario afirmó que su administración está cerca de cumplir sus objetivos estratégicos, aunque reconoció que aún quedan acciones por realizar para debilitar la capacidad ofensiva del país asiático.
“No vamos a estar allí mucho más tiempo”, declaró, al tiempo que sostuvo que las fuerzas estadounidenses han logrado avances significativos en el conflicto.
Respecto al impacto en el mercado energético, Trump indicó que el Estrecho de Ormuz —una de las principales rutas para el transporte de petróleo a nivel mundial— se reabrirá de manera automática una vez que Estados Unidos concluya su intervención en la región.
Desde la Casa Blanca se ha manejado un estimado de entre cuatro y seis semanas para alcanzar los objetivos militares planteados, en coordinación con Israel.
En paralelo, el propio Trump aseguró que su gobierno mantiene contactos con lo que describió como un posible “nuevo régimen” en Irán, al tiempo que reiteró advertencias sobre posibles ataques a infraestructura estratégica si no se logra un acuerdo.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió sobre posibles represalias contra intereses estadounidenses en Medio Oriente, incluyendo empresas tecnológicas, lo que incrementa la tensión en la región.
El conflicto continúa desarrollándose en un contexto internacional complejo, con implicaciones tanto geopolíticas como económicas a nivel global.



