El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó una reunión de gabinete, descrita como un “espectáculo mediático”, para reiterar su amenaza de lanzar ataques militares contra cualquier país que envíe drogas a EE. UU. Además, defendió los bombardeos a embarcaciones en el Caribe y expresó su convicción de que el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, pronto abandonará el poder.
Amenaza Militarizada Contra el Narcotráfico
Trump habló por casi 40 minutos ante las cámaras y fue cuestionado sobre los ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico.
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Amenaza Explícita: El presidente advirtió que cualquier país que fabrique y venda drogas ilícitas a EE. UU. es “sujeto a ataque”, mencionando específicamente a Colombia además de Venezuela.
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Ofensiva en Tierra: Insistió en que la próxima fase de la ofensiva antidrogas será en tierra, declarando: “Vamos a sacar a esos hijos de perra”.
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Justificación Cuestionada: Repitió su afirmación, sin pruebas, de que cada barco hundido salva la vida de 25,000 usuarios y que la tasa de mortalidad por drogas está disminuyendo.
Controversia por Crimen de Guerra
El presidente fue interrogado sobre el segundo ataque realizado contra una embarcación ya destruida el 2 de septiembre, un acto que legisladores bipartidistas han calificado como un posible crimen de guerra al parecer dirigido a matar a sobrevivientes.
Tanto Trump como su Secretario de Guerra, Pete Hegseth, defendieron la acción, insistiendo en que fue una decisión tomada por un almirante de la Marina, a quien apoyaron. Hegseth afirmó, sin presentar evidencia, que el narcotráfico marítimo se ha desplomado un 91% a raíz de estas operaciones.
Al final de la reunión, Trump solo respondió brevemente sobre Venezuela, diciendo que Maduro “lo hará”, en respuesta a la pregunta de si el líder venezolano ha ofrecido dejar el país.


