Estados Unidos abrió un nuevo frente comercial con México al proponer un arancel adicional del 10% a productos importados bajo el argumento de combatir el “trabajo forzoso”, medida que podría impactar a una parte de las exportaciones mexicanas hacia su principal socio comercial.
La propuesta fue impulsada por la administración del presidente Donald Trump y también contempla a Canadá y otros países. Además, plantea gravámenes adicionales de hasta 12.5% para decenas de naciones con las que mantiene relaciones comerciales.
Ante la preocupación generada por el anuncio, la Secretaría de Economía de México informó que alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedarían exentas de la medida.
La dependencia federal precisó que tampoco se verían afectados los productos incluidos en disposiciones especiales relacionadas con sectores como el automotriz, el acero y el aluminio.
Sin embargo, el 15% restante de las exportaciones mexicanas, que no están cubiertas por las reglas de origen del tratado comercial, sí podría verse alcanzado por el nuevo gravamen si la propuesta avanza.
El Gobierno de México anunció que sostendrá conversaciones con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) en las próximas semanas, en el marco de las negociaciones y revisión del T-MEC, encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.
La medida surge en un momento clave para la relación comercial entre ambos países, a pocos meses de iniciar formalmente el proceso de revisión del acuerdo comercial que regula el intercambio económico en América del Norte.


