Agencia Reforma
La nueva pelota de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) se voló la barda.
La marca Franklin llegó a ocupar el lugar de Rawlings en una arriesgada apuesta por parte del presidente de la LMB, Javier Salinas, para la temporada 2019, pero después de 39 partidos los resultados no mienten: se necesita modificar bola.
La ligereza de la pelota Franklin ha hecho que vuele más de lo esperado. Entre los 16 equipos del torneo veraniego registran un total de 868 cuadrangulares, es decir, casi 2.7 por partido. A diferencia del 2018, donde en la segunda campaña se conectaron 811 vuelacercas y un porcentaje de 1.8 por juego.
El modelo OL 4000 se ha hecho cómplice de algunos bateadores, al menos 197 beisbolistas han conectado un cuadrangular en lo que va de la campaña, de los cuales, 11 han superado la marca de los 10 jonrones, entre ellos los estadounidense Chris Carter (Monclova) con 21 y José Vargas (Aguascalientes) con 20.
Los hits también han aumentado considerablemente. En total, se han producido 6851, cifra menor a la de los 57 partidos del año pasado pero que podría ser superada en lo que resta de la temporada.
Se espera que el próximo mes Franklin entregue una segunda edición de la pelota con las modificaciones que la LMB ya solicitó, entre ellas que contenga una mayor compresión.
Mientras llega una nueva bola, los cuadrangulares continuarán haciendo el espectáculo en los parques.