Nuevas revelaciones surgieron sobre el accidente ocurrido el pasado 19 de abril en Chihuahua, donde murieron dos agentes estadounidenses y dos funcionarios mexicanos tras un operativo contra un presunto narcolaboratorio.
El Gabinete de Seguridad de México confirmó que los dos agentes vinculados a la Central Intelligence Agency no contaban con autorización para realizar actividades operativas en territorio mexicano.
¿Qué pasó el 19 de abril en Chihuahua?
El accidente ocurrió luego de un operativo en el municipio de Morelos, donde autoridades localizaron al menos dos laboratorios clandestinos utilizados para la producción de drogas sintéticas.
Uno de los laboratorios fue descrito por autoridades como uno de los más grandes detectados en la región, con hornos, químicos y campamentos utilizados por grupos criminales.
Tras concluir el operativo, un vehículo del convoy cayó a un barranco en la carretera Chihuahua–Juárez y se incendió.
En el accidente murieron dos funcionarios mexicanos y dos ciudadanos estadounidenses.
Entre los fallecidos se encontraba el director de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, Jesús Manuel Carrasco Chacón, así como su escolta.
También murieron dos agentes estadounidenses identificados extraoficialmente como John Dudley Black y Richard Leiter Johnston, cuyos cuerpos fueron entregados posteriormente al Consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez.
Gobierno federal no fue notificado
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que ni el gobierno federal, ni la Secretaría de Relaciones Exteriores, ni instancias federales de seguridad fueron notificadas sobre la presencia de los agentes.
El Gabinete de Seguridad detalló que uno ingresó al país como turista y otro utilizó pasaporte diplomático, pero ninguno tenía acreditación oficial para participar en operativos.
Chihuahua crea unidad especial
Ante la controversia, la gobernadora Maru Campos anunció la creación de una unidad especial para investigar lo ocurrido y esclarecer la participación de agentes extranjeros.
El caso ha generado cuestionamientos sobre la cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos, especialmente por la participación de agentes extranjeros sin autorización formal.
La administración federal reiteró que la ley mexicana prohíbe este tipo de intervenciones sin autorización expresa.



