México jugó por primera vez un partido de sóftbol en las Olimpiadas, con desenlace desfavorable porque Canadá se impuso por 4-0 en la jornada inaugural de los Juegos Olímpicos de Tokio, con un juego en el que la lanzadora estelar Dallas Escobedo nunca entró en ritmo.

El equipo mexicano tuvo complicaciones en ofensiva ante los indescifrables lanzamientos de la ganadora Sara Groenewegem. En el momento de su salida fue que las mexicanas dieron su primer hit y conocieron la segunda base, en la quinta entrada.

A las canadienses hasta los rebotes o accidentes le salían bien, como una rola en la que Groenewegem hizo malabares e incluso así consiguió vencer la velocidad de Nicole Rangel en la cuarta entrada.

En la parte baja, Canadá sacó provecho de todo vía Hayward, quien llegó a primera base porque la antesalista no pudo atrapar un batazo, pasó a segunda con un wild pitch de Escobedo, luego a tercera con rola de Franklin y con hit de Kelsey Harshman puso el 4-0.

La batalla desde la placa mostró las dos caras de la moneda en cuanto al control de lanzamientos. Groenewegem se erigió como la jugadora más dominante del compromiso porque regaló una base por bolas y no permitió hit ni carrera en sus cuatro entradas de labor. La abridora mexicana trabajó los mismos innings, en los que permitió siete inatrapables y cuatro carreras, además de que obsequió cinco bases por bolas y cargó con la derrota.

Agencias