La reforma aduanera que entró en vigor este 2026 ha endurecido de manera significativa los requisitos para quienes se dedican a la importación y venta de vehículos, al volverse más estricta y recaudadora, advirtió Tomás Cantú González.
El importador explicó que ahora las autoridades exigen no solo la factura de compra de las unidades, sino también la comprobación del origen de los recursos utilizados para adquirir los vehículos, lo que representa un nuevo reto para el sector.
Señaló que estas medidas buscan frenar irregularidades en el comercio automotriz; sin embargo, también incrementan la carga administrativa y financiera para los importadores formales, quienes deberán cumplir con mayores controles para evitar sanciones.
Finalmente, hizo un llamado a los comerciantes del ramo a mantenerse informados y regularizar su documentación, ya que la fiscalización será más rigurosa durante este año.



