Entre el 15 y 20 por ciento de las iglesias que actualmente operan en el municipio podrían encajar dentro de la categoría de sectas, debido a irregularidades en su funcionamiento y falta de registro formal, advirtió Héctor García Coronado.
El entrevistado señaló que muchas de estas agrupaciones de fe no cumplen con los lineamientos legales ni con los requisitos establecidos para su operación, lo que puede derivar en prácticas indebidas y riesgos para la población que acude a estos espacios.
Ante este panorama, hizo un llamado a las iglesias y asociaciones religiosas a poner en orden sus actividades, regularizar su situación legal y actuar con transparencia, a fin de evitar sanciones y garantizar que sus prácticas se desarrollen dentro del marco de la ley.
Asimismo, destacó la importancia de que los ciudadanos se informen y verifiquen que los centros religiosos a los que acuden cuenten con los permisos y registros correspondientes ante las autoridades competentes.



